Definición de glucógeno

En el griego es donde nos encontramos con el origen etimológico del término glucógeno que ahora nos ocupa. En concreto, podemos exponer que es el resultado de la suma de varios componentes léxicos de dicha lengua:
-El adjetivo “glykys”, que puede traducirse como “dulce”.
-La palabra “geno”, que es equivalente tanto a “linaje” como a “producir”.

Glucógeno

El significado de glucógeno es el de “sustancia del hígado que guarda azúcares”.

El glucógeno es una biomolécula que forma parte de los glúcidos, también llamados hidratos de carbono o carbohidratos. Se trata de un polisacárido, ya que se compone de una cadena de diez o más monosacáridos (azúcares que no pueden descomponerse en otros más simples a través de la hidrólisis).

Además de todo lo indicado, es necesario resaltar el hecho de que la molécula del glucógeno fue descubierta a mediados del siglo XIX por el científico Claude Bernard. En concreto, fue en el año 1857 cuando dio a conocer públicamente ese descubrimiento que, en un primer momento, denominó “sustancia de formación de azúcar” y que llegó al mismo a través de los estudios que estaba llevando a cabo en relación al hígado.

No obstante, habría que esperar un poco más para que otro científico, A. Sanson, se topara con el hecho de que también había glucógeno en lo que era el tejido muscular.

De esta manera, podemos establecer que es importante saber, además de todo lo expuesto, que hay dos tipos de glucógeno:
-El glucógeno hepático, que es el encargado de regular lo que es la concentración de glucosa que hay en la sangre.
-El glucógeno muscular, que es el que tiene como misión el mantener y cubrir las necesidades que tienen los músculos durante el desarrollo de cualquier actividad deportiva.

Presente principalmente en el hígado, aunque también en músculos y en otros tejidos, en ciertas plantas y en los hongos, el glucógeno es almacenado por el organismo a modo de reserva hasta que, llegado el momento de su utilización, lo convierte en glucosa (un monosacárido).

Similar al almidón, el glucógeno es de color blanco. Cuando un individuo requiere una dosis de energía de emergencia, por ejemplo si se encuentra en estado de alerta o en un momento de tensión, el organismo degrada rápidamente el glucógeno y lo transforma en glucosa, incorporándolo al metabolismo.

El almacenamiento del glucógeno se realiza en las vacuolas (vesículas) del citoplasma de las células. Dichas vacuolas cuentan con las enzimas que se necesitan para desarrollar la hidrólisis (el desdoblamiento mediante agua) del glucógeno en glucosa.

Existen diversos trastornos que pueden generar inconvenientes en la formación y en la utilización del glucógeno. Uno de ellas es la diabetes que, ante el almacenamiento de cantidades anormales de insulina, puede provocar que el nivel de glucógeno que se guarda en el hígado no sea el adecuado. Es importante tener en cuenta que tanto la falta como el exceso de glucógeno son negativos para el organismo y se traducen en distintos problemas para el funcionamiento orgánico.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2018. Actualizado: 2019.
Definicion.de: Definición de glucógeno (https://definicion.de/glucogeno/)

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