Definición de miasma

Miasma es un término que proviene del vocablo griego míasma, que puede traducirse como “mancha”. Así se denominaba a la emanación dañina que, de acuerdo a creencias antiguas, brotaba del agua estancada, las sustancias corrompidas o el cuerpo de las personas que padecían una enfermedad.

Miasma

La teoría miasmática surgió en el siglo XVII. Atribuida a Giovanni María Lancisi y Thomas Sydenham, sostenía la existencia de efluvios fétidos que enfermaban a los individuos. Antes, en la mitología griega se hacía referencia a un vapor difundido por los dioses que provocaba daño.

Con el paso del tiempo, la teoría miasmática fue refutada, aunque Justus von Liebig volvió a reflotarla en el siglo XIX. De acuerdo a este químico, la sangre fermentaba generando miasmas que provocaban diversas clases de enfermedades, desde sífilis hasta cólera, ya que se combinaban en el aire con los gases surgidos a partir de la descomposición de las materias orgánicas que se hallan en el planeta.

En la actualidad, la teoría de los miasmas ya no es considerada por la comunidad científica. Hoy se sabe que muchas enfermedades son causadas por microorganismos que no pueden verse a simple vista, aunque sí pueden detectarse con microscopios.

Las bacterias y los virus, por ejemplo, ingresan al organismo, afectándolo de múltiples modos. Estos microbios, por lo tanto, resultan los responsables de las enfermedades, y no los supuestos miasmas.

En ocasiones, de todos modos, se usa la noción de miasma de manera simbólica para aludir a algo que corrompe o daña: “El miasma de la corrupción afecta a toda la clase política de este país”, “El equipo sigue afectado por el miasma de las lesiones musculares”.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2019.
Definicion.de: Definición de miasma (https://definicion.de/miasma/)

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