Del latín charta, una carta es un papel escrito que, por lo general, suele introducirse dentro de un sobre para proteger su contenido y que una persona envía a otra con la intención de transmitir un mensaje. Por ejemplo: “Mi madre me dijo que me envió una carta desde España pero aún no recibí nada”, “Voy a mandarle una carta a mi tío que vive en Estados Unidos para contarle la buena nueva”, “Acabo de leer la dura carta que el padre envió al asesino de su hijo”.
La persona que envía la carta se conoce como remitente o emisor, mientras que quien la recibe se denomina destinatario o receptor. Lo habitual es incluir el nombre y la dirección del destinatario en el anverso del sobre, mientras que el nombre y la dirección del remitente aparecen en el reverso. De este modo, el servicio del correo postal puede identificar y entregar las cartas con mayor facilidad.
Con el desarrollo de las nuevas tecnologías y las comunicaciones digitales, la noción de carta se amplió para incluir a los correos electrónicos y a otros tipos de comunicaciones. La esencia, de todas formas, es la misma: enviar un mensaje a otro destinatario, aunque en este caso es posible incluir contenidos multimedia (videos, audios, etc.).
Carta también es la cartulina que forma parte de la baraja. En este caso, carta es sinónimo de naipe: “Para jugar al truco, se deben repartir tres cartas por mano”, “Me gustan los juegos de cartas”, “Gané porque me tocaron las mejores cartas”.
Los restaurantes y bares, por último, presentan su lista de platos y bebidas en un listado conocido como carta o menú: “¿Me alcanza una carta, por favor? Quisiera elegir un postre”.