La palabra zafiro proviene del término latino sapphīrus y hace referencia a un corindón cristalizado de color azul. Se trata de una de las cuatro piedras preciosas más importantes del mundo, junto al rubí, el diamante y la esmeralda.
Su fórmula química es Al2O3, ya que el zafiro es una mezcla de óxidos de aluminio, hierro y titanio. Este último elemento le aporta su característico color azul. En cuanto a las propiedades químicas del zafiro, puede decirse que no le atacan los hidrácidos, excepto el ácido fluorhídrico. Por otra parte, le atacan el ácido hexafluorosilícico, el ácido perclórico, su anhídrido y el agua regia en caliente.
El zafiro puede ser hallado en yacimientos de rutilo, bauxita y hematita. Los mayores productores mundiales se encuentran en África, aunque también existen yacimientos en Sudamérica. Por otra parte, hay zafiros en Cachemira (India), Queensland Central (Australia), Siam y Sri Lanka. Aunque la Antártida es rica en este mineral, se ha restringido la explotación por cuestiones ecológicas.
El uso del zafiro está asociado a la joyería y a ciertas aplicaciones láser. Por otra parte, existen zafiros sintéticos, que son coloreados con pequeñas cantidades de cromo y titanio y que se fabrican, desde 1902, por el proceso Verneuil.
Entre las variedades de esta piedra preciosa, puede mencionarse al zafiro de agua (la variedad azul de la cordierita o dicroíta), el zafiro blanco (un corindón cristalizado, incoloro y transparente), el zafiro falso (una variedad del cuarzo cristalizado que presenta una coloración azul por la inclusión de crocidolita) y el zafiro oriental (reconocido por su brillo).
- Definiciones relacionadas:
- Definición de ácido
Definición siguiente >> |
Definición.de