Definición de basílica

La historia etimológica de la palabra basílica se inicia en la lengua griega, con un vocablo que llegó al latín como basilĭca (que alude a un “edificio público”). En nuestro idioma, una basílica es una iglesia que sobresale por su tamaño, su historia u otras características especiales.

Basílica

Aquel vocablo primigenio del griego estaba vinculado a una casa real y hacía referencia a un recinto público destacado por su suntuosidad. De este modo las basílicas podían ser tribunales, mercados u otras instituciones sociales. En el Foro Romano, por ejemplo, existieron la Basílica Emilia, la Basílica Opimia y otras.

Con el cristianismo, a partir del aval del Imperio romano a la práctica del culto, la idea de basílica pasó a vincularse a los espacios religiosos que se utilizaban para celebrar las liturgias. Así, a medida que avanzó la historia, el concepto quedó ligado a las iglesias de mayor importancia o trascendencia.

Para la Iglesia Católica Apostólica Romana, existen trece basílicas principales (seis menores y siete mayores) que fueron las primeras en cuanto a su categoría. Estas basílicas disponen de distintos privilegios.

Una de las basílicas más famosas del mundo es la Basílica de San Pedro, que se encuentra en el Vaticano. Con una superficie de 2,3 hectáreas y una altura de casi 45 metros, dispone del espacio interior más grande para una iglesia cristiana. Su cúpula sobresale en el horizonte del territorio romano.

La vena basílica, por último, recorre el brazo y drena la sangre del antebrazo y de la mano. Su trayectoria es superficial en gran parte y se vincula a la vena humeral para el desarrollo de la llamada vena axilar.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2016.
Definicion.de: Definición de basílica (https://definicion.de/basilica/)
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