Definición de basílica

La historia etimológica de la palabra basílica se inicia en la lengua griega, con un vocablo que llegó al latín como basilĭca (que alude a un “edificio público”). En nuestro idioma, una basílica es una iglesia que sobresale por su tamaño, su historia u otras características especiales.

Basílica

Aquel vocablo primigenio del griego estaba vinculado a una casa real y hacía referencia a un recinto público destacado por su suntuosidad. De este modo las basílicas podían ser tribunales, mercados u otras instituciones sociales. En el Foro Romano, por ejemplo, existieron la Basílica Emilia, la Basílica Opimia y otras.

Con el cristianismo, a partir del aval del Imperio romano a la práctica del culto, la idea de basílica pasó a vincularse a los espacios religiosos que se utilizaban para celebrar las liturgias. Así, a medida que avanzó la historia, el concepto quedó ligado a las iglesias de mayor importancia o trascendencia.

De la misma manera, hay que saber que para que un templo sea considerado basílica es necesario, al menos, que cumpla con una serie de requisitos fundamentalmente. Nos estamos refiriendo a tres características esenciales como son estas:
-Contar con un tesoro sagrado y espiritual.
-Disponer de un esplendor que resulte realmente excepcional.
-Haberse convertido en el foco espiritual para muchos devotos que acuden a él.

Precisamente partiendo de esto podemos establecer que en España hay varias basílicas como son las siguientes:
-La Basílica de Santa María la Real, que se encuentra situada en el municipio asturiano de Covadonga.
-La Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar, que se halla ubicada en Zaragoza.
-La Basílica de Nuestra Señora de la Candelaria, que está en Tenerife.
-La Real Basílica de San Francisco el Grande, ubicada en Madrid. Data del siglo XIII y cuenta con una cúpula que es la tercera más grande de toda la Cristiandad. Solo es superada en dimensiones por la de San Pedro de El Vaticano y el Panteón de Agripa, ambas en Roma.

Para la Iglesia Católica Apostólica Romana, existen trece basílicas principales (seis menores y siete mayores) que fueron las primeras en cuanto a su categoría. Estas basílicas disponen de distintos privilegios.

Una de las basílicas más famosas del mundo es la Basílica de San Pedro, que se encuentra en el Vaticano. Con una superficie de 2,3 hectáreas y una altura de casi 45 metros, dispone del espacio interior más grande para una iglesia cristiana. Su cúpula sobresale en el horizonte del territorio romano.

Esta basílica es una de las siete mayores de la Iglesia Católica Apostólica Romana, junto a las siguientes:
-La Basílica de San Juan de Letrán, en Roma.
-La Basílica de Santa María la Mayor, también en la capital italiana.
-La Basílica de San Pablo Extramuros, en Roma.
-La romana Basílica de San Sebastián de las Catacumbas.
-La Basílica de San Lorenzo Extramuros, en Roma.
-La Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén, también enclavada en la capital italiana.

La vena basílica, por último, recorre el brazo y drena la sangre del antebrazo y de la mano. Su trayectoria es superficial en gran parte y se vincula a la vena humeral para el desarrollo de la llamada vena axilar.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2016. Actualizado: 2018.
Definicion.de: Definición de basílica (https://definicion.de/basilica/)

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