Definición de

Garantías individuales

Las garantías individuales son los derechos esenciales que disponen los habitantes de una cierta nación. Se trata de aquellas potestades o facultades fundamentales que se encuentran detalladas en la Constitución y que se consideran como inherentes a la dignidad del ser humano.

Se entiende que las garantías individuales son los derechos básicos que consagra una Constitución. Por eso también se las denomina garantías constitucionales o derechos constitucionales. En el ordenamiento jurídico, de este modo, disponen de un estatus especial.

Diferentes opiniones

El derecho a la no discriminación por opinión política y el derecho a la no discriminación por origen social forman parte de las garantías individuales.

Cuáles son las garantías individuales

Las garantías individuales son diferentes según cada país. Por lo general, se asocian a los llamados derechos fundamentales que, a su vez, tienen que ver con los derechos humanos.

El derecho a la vida, el derecho a la identidad, el derecho a la autodeterminación, el derecho a la educación, el derecho a la alimentación, el derecho a la salud, el derecho a la vivienda, el derecho al trabajo y el derecho a un juicio justo son algunas de las garantías individuales que suelen consagrarse en la Constitución. La igualdad ante la ley y la libertad de expresión también están entre los principios considerados elementales.

Es importante considerar que las garantías individuales dependen de las leyes de cada Estado. Por eso no son abstractas, sino que tienen un resguardo legal concreto.

Vallado

El derecho a la propiedad es una garantía individual que suele estar consagrada en la Constitución.

Parte del derecho positivo

Las garantías individuales son parte del derecho positivo. Así se denomina al conjunto de las normas escritas creadas por el Poder Legislativo haciendo uso de sus competencias.

Esta aclaración permite establecer una distinción entre las garantías individuales y los derechos humanos. Los analistas indican que los derechos humanos son derechos naturales: esto quiere decir que su existencia antecede al ordenamiento jurídico. Expresado de otro modo, la legislación no crea los derechos humanos, sino que estos son inherentes a los individuos.

Muchas veces los derechos humanos forman parte de declaraciones que expresan un deseo pero no cuentan con la validez de una ley. Por el contrario, las garantías individuales siempre son normas aplicables.

Justicia

Cada persona cuenta con una garantía individual que le confiere el derecho al acceso a la justicia.

Características de las garantías individuales

Las garantías individuales se clasifican como soberanas ya que integran la Constitución de un país en particular, ajustándose a las normas incluidas en su ordenamiento jurídico. Además son unilaterales debido a que corren por cuenta del Estado en cuestión.

Otras características que se les atribuyen a las garantías individuales son la perdurabilidad (no prescriben ni caducan) y la intransferibilidad (las personas no pueden cederlas). Asimismo, son irrenunciables: ningún sujeto está en condiciones de renunciar a ellas.

Su clasificación

Partiendo del ejemplo de la Constitución mexicana, podemos hacer referencia a la clasificación de las garantías individuales en diversos grupos.

Las garantías de igualdad son aquellas que eliminan la distinción entre las personas por razones de nacionalidad, raza, religión u otra índole. Por lo tanto, el derecho a la no discriminación por nacionalidad, el derecho a la no discriminación por religión, el derecho a la no discriminación racial y el derecho a la no discriminación por condición económica pueden contemplarse en estas garantías.

Las garantías de libertad, por su parte, resguardan el libre accionar del sujeto en la comunidad. El derecho a la libertad de opinión y el derecho a la libertad de manifestación están entre estas garantías individuales.

También existen las garantías de propiedad, vinculadas a la potestad del Estado de transmitir el dominio de las tierras a los ciudadanos para constituir la propiedad privada.

Finalmente las garantías de seguridad jurídica protegen a los individuos frente a la autoridad. La protección contra la detención arbitraria, el derecho al debido proceso, el derecho a un juicio justo y el derecho a la presunción de inocencia se enmarcan en este conjunto.

Las garantías individuales y el recurso de amparo

El recurso de amparo es el mecanismo jurídico que permite salvaguardar las garantías individuales de los ciudadanos. Su funcionamiento depende de cada legislación y está asociado al derecho procesal de la nación.

Los amparos no solo protegen las garantías individuales de las personas. También resguardan a la Constitución asegurando la inviolabilidad de sus principios.

Un sujeto, ante la vulneración de una garantía individual, puede apelar al recurso de amparo, presentándolo ante el órgano judicial correspondiente. Esta acción desencadena los procedimientos necesarios para que cese ese quebrantamiento.

Otros recursos que velan por las garantías individuales son el habeas corpus y el habeas data. En el caso del habeas corpus, tutela las garantías individuales de libertad y el derecho a la vida: ante un habeas corpus, un juzgado puede ordenar la liberación inmediata de un detenido si no se evidencian las razones adecuadas que justifiquen mantener el arresto.

El habeas data, en tanto, protege el derecho al acceso a la información pública sobre una persona. El individuo en cuestión puede demandar que le comuniquen los datos que existen sobre sí mismo y, en este contexto, también está habilitado a solicitar la modificación o la eliminación de ese contenido.

Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 24 de julio de 2023. Garantías individuales - Qué son, definición, características y clasificación. Disponible en https://definicion.de/garantias-individuales/
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