Definición de lejía

El vocablo latino lixivia llegó al castellano como lejía. Así se denomina a una solución acuosa de sales alcalinas que, por sus propiedades, se emplea para desinfectar y blanquear diversos materiales.

Lejía

Conocida en otros países como lavandina, la lejía suele producirse disolviendo hipoclorito de sodio en agua. El resultado es un líquido transparente y de olor intenso, de gran poder oxidante.

La lejía suele usarse para lograr la desinfección del agua. Un método simple y económico para potabilizar el H2O consiste en añadir dos gotas de lejía por cada litro de agua para eliminar los microorganismos infecciosos que pueden contaminar.

Con la lejía también es posible limpiar a fondo todo tipo de superficies sólidas. Mezclando una taza de lejía con cinco litros de agua, se obtiene una disolución que resulta apropiada para la limpieza del piso o de una mesa, por citar dos posibilidades.

Al tratarse de un bactericida y un fungicida, la lejía se usa para la higiene de los artefactos del baño. Asegurando la desinfección de este tipo de elementos y espacios se reduce el riesgo de enfermedades.

Es importante tener en cuenta, de todos modos, que el uso prolongado de altas dosis de lejía incrementa la posibilidad de padecer problemas respiratorios. Su contacto directo con la piel, por otra parte, puede provocar daños, mientras que su ingesta resulta tóxica. Por eso es importante manipularla con cuidado y tener en cuenta opciones adicionales para usar como desinfectante a nivel hogareño, aunque no reemplazarla por productos que no sean aptos para la eliminación de los microbios.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2018.
Definicion.de: Definición de lejía (https://definicion.de/lejia/)

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