Definición de

Libar

Abeja posada sobre una flor

Libar es sorber suavemente el jugo de una flor.

La noción de libar tiene su origen etimológico en el vocablo latino libāre. El concepto suele emplearse para aludir a lo que hacen los insectos al sorber el néctar de las flores.

Se llama néctar a la sustancia azucarada que producen los nectarios. El nectario, en tanto, es una glándula que tienen determinadas flores.

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Sorber el néctar

Las abejas y otros animales, en este marco, se encargan de libar el néctar para alimentarse. Esto quiere decir que chupan con suavidad este jugo. Para las flores, la producción de néctar es vital para atraer a los insectos que luego realizan la polinización (el traslado del polen).

Tomemos el caso concreto de las abejas. Para poder libar, los ejemplares cuentan con una probóscide, una especie de lengua de gran extensión. A la vez disponen de piezas bucales que favorecen dicha succión. Dependiendo del largo de la probóscide, los distintos tipos de abejas están en condiciones de libar, o no, néctar de ciertas flores: si la lengua es corta, la acción de libar solamente es posible en aquellas flores que presentan su corola abierta.

Al arribar a una flor, las abejas prueban la calidad del néctar. Cuando el néctar es acorde a sus necesidades, siguen acudiendo a esa clase de flor para libar. Tenemos también el término pecoreo, que designa la acción de las abejas obreras pertenecientes a la especie Apis mellifera (conocida también como abeja europea, melífera o doméstica) que consiste en recolectar néctar y polen de la flora de un lugar geográfico determinado.

Esto también se denomina conducta de forrajeo, ya que las abejas cuya tarea es la recolección se llaman forrajeadoras. La acción de libar es fundamental para la vida de las abejas, y recae precisamente en esta casta, que tiene entre sus obligaciones la limpieza y alimentación de las larvas, producción de cera para el panal y recolección de néctar y polen, actividad que llevan a cabo alrededor de veinte días después de las anteriores. Se estima que pasan la mitad de su vida dentro de la colmena y la otra mitad ejerciendo como pecoreadora, sumando un total de cuarenta y dos días.

Saborear una bebida

En el lenguaje coloquial, por otra parte, se habla de libar con respecto a saborear un licor u otra bebida. Una persona que se dedica a libar algo, lo que hace es paladearlo. Por ejemplo: “Mi padre me enseñó que tienes que libar el licor, no beberlo con prisa”, “En el restaurante me ofrecieron un pequeño vaso para libar el nuevo vino de la bodega San Roque”, “No deberías libar ron en horas de trabajo”.

Dos personas en un picnic bebiendo alcohol

Al hablar de personas, libar es beber con detenimiento.

Dado que la acción de libar que realizan los insectos al sorber el jugo de las plantas la hacen con una especial suavidad, podemos entender que por extensión al usar este término en relación a nuestra especie también se trata de algo delicado, que se hace con paciencia y cuidado. Esto se cumple en las primeras dos oraciones: beber el licor con prisa puede resultar en que no apreciemos todos los matices de su sabor; si nos dan a probar un vino en un restaurante, lo haremos con calma, para poder ofrecer una opinión detallada, en lugar de simplemente decir que «está muy rico».

Libar nos permite enfocar todos nuestros sentidos en ese momento de ingesta, que se hace no por hambre o necesidad fisiológica, sino en busca de un placer que conocemos de antemano o ansiamos sentir. Ya sea que conozcamos el producto o que deseemos conocerlo, no libamos con angurria sino con la mente concentrada en el sabor. Sin embargo, el tercer ejemplo nos presenta un uso menos preciso de este concepto, más vulgar, que se refiere únicamente a beber, sin los matices recién expresados.

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Cómo citar este artículo Publicado por Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Actualizado el 9 de marzo de 2023. Libar - Qué es, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/libar/
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