Definición de lípidos

El término lípido, que proviene del vocablo francés lipide, se emplea para aludir al compuesto orgánico que se forma a partir de la esterificación de alcoholes con ácidos grasos.

Lípido

Recordemos que un alcohol es un compuesto que presenta el grupo hidroxilo vinculado a un radical alifático o a un derivado. Un ácido graso, en tanto, es un ácido orgánico combinado con glicerina para el desarrollo de grasas. La idea de esterificación, por último, se vincula a la creación de un éster a través de la unión de un alcohol y un ácido.

Retomando específicamente la idea de lípido, se trata de una molécula orgánica compuesta sobre todo por carbono y por hidrógeno. En una cantidad inferior contiene oxígeno y además puede presentar nitrógeno, azufre o fósforo.

Los lípidos, que no pueden disolverse en agua (son hidrófobos), desarrollan importantes funciones en los seres vivos. Sirven, por ejemplo, como reserva de energía ya que, mediante una reacción metabólica de oxidación, producen calorías.

Por otro lado, los lípidos contribuyen a la regulación térmica del cuerpo, favorecen el desarrollo de diversas reacciones químicas e incluso colaboran con la protección y la formación de los órganos.

Al agruparse, las células que se encargan de la acumulación de lípidos (llamadas adipocitos) forman el tejido adiposo. Este tejido ayuda a que los órganos internos y otras estructuras se mantengan en su lugar y también los resguarda. Además constituye una reserva de lípidos.

Es importante tener en cuenta que las grasas son una clase específica de lípidos. Por eso emplear ambos conceptos como sinónimos no es correcto, ya que hay lípidos que no son grasas.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2018.
Definicion.de: Definición de lípidos (https://definicion.de/lipidos/)

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