Definición de

Revolución rusa

La Revolución rusa fue un proceso histórico que se desarrolló en Rusia en 1917. Los sucesos que tuvieron lugar entonces derivaron en la abdicación del zar Nicolás II y posteriormente en la implementación de un régimen socialista.

El concepto hace referencia a dos momentos específicos: la Revolución de Febrero (que terminó con el zarismo e implantó un gobierno provisional) y la Revolución de Octubre (cuando los bolcheviques liderados por Lenin derrocaron a dichas autoridades e impusieron el socialismo). La Revolución rusa, por lo tanto, consta de estas dos etapas.

Lenin

Lenin fue uno de los líderes de la Revolución rusa.

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Contexto histórico de la Revolución rusa

Cuando estalló la Revolución rusa, la dinastía Románov llevaba más de tres siglos en el poder. Dicha dinastía se inició con Miguel I de Rusia, elegido zar por un consejo de nobles en 1613 tras el fallecimiento de su tío abuelo Iván IV.

En 1917, el zar era Nicolás II, hijo de Alejandro III. Nicolás II llegó al trono en 1894 y encabezó una autocracia que impulsó la industrialización rusa. De la mano de la industrialización también surgieron sindicatos y agrupaciones del proletariado de carácter revolucionario que empezaron a promover la caída de la monarquía. Muchos de esos obreros industriales eran antiguos siervos que fueron beneficiados cuando, en 1861, el por entonces zar Alejandro II abolió la servidumbre en un intento de favorecer la paz social.

El zarismo sufrió un duro golpe con la derrota en la guerra ruso-japonesa en 1905. El malestar interno derivó en un primer intento revolucionario (la llamada Revolución de 1905). Para calmar a la población y evitar nuevos alzamientos, Nicolás II convocó a la Duma Imperial o Duma del Estado, otorgándole facultades legislativas, y así en 1906 se promulgó la Constitución (habitualmente mencionada como las Leyes Fundamentales).

Luego el zar también realizó una reforma agraria para contentar a los campesinos. Sin embargo, el descrédito de la monarquía ya era muy grande. La Primera Guerra Mundial fue otro acontecimiento que perjudicó al Imperio ruso, ya que causó un gran daño a la población y terminó fortaleciendo el proyecto revolucionario.

Obreros

Tras la Revolución rusa, las fábricas quedaron bajo control obrero.

Los sucesos de febrero

Los sucesos de febrero de 1917 fueron una respuesta a la intervención rusa en la Primera Guerra Mundial y a la falta de una reforma política más profunda. En este marco empezaron a sucederse las manifestaciones y las huelgas en protesta por el hambre del pueblo y el desabastecimiento.

El levantamiento popular fue haciéndose cada vez más notorio, incluso con una presencia reducida de los partidos revolucionarios y una escasa organización. El zar, en este contexto, trató de apelar a la represión.

El 27 de febrero del calendario juliano (12 de marzo en el calendario gregoriano) se formó el Comité Provisional de la Duma y se creó el Sóviet (o Soviet) de Petrogrado, dos órganos que empezaron a competir por el poder. Nicolás II, ya sin apoyo militar, abdicó el 2 de marzo (16 de marzo según el calendario gregoriano) en favor de su hermano Mijaíl Aleksándrovich, quien también abdicó al día siguiente al carecer de respaldo.

El poder, de este modo, recayó en un gobierno provisional formado por socialistas moderados y liberales. Este gobierno fue impulsado por el Comité Provisional de la Duma Estatal con el apoyo en un primer momento del Sóviet de Petrogrado, que sin embargo optó por no participar.

El objetivo inicial era que el gobierno provisional convoque a una Asamblea Constituyente para definir la forma de gobierno y la Constitución. Primero estuvo al frente Gueorgui Lvov, quien fue sucedido por Alexander Kerensky.

El gobierno provisional fue atacado tanto por la derecha (con un intento fallido de golpe de Estado encabezado por el general Lavr Kornílov) como por la izquierda (en especial por parte del Partido Bolchevique). Pese a que gran parte de la población demandaba que Rusia se retirara de la Guerra Mundial, el gobierno provisional mantuvo esa participación.

El regreso de Lenin desde Suiza contribuyó al crecimiento de los bolcheviques, que se radicalizaron y empezaron a exigir todo el poder para los sóviets. Así surgió la decisión de los dirigentes del partido de derrocar al gobierno provisional.

Tropas soviéticas

La Guardia Roja, formada por los bolcheviques para impulsar la Revolución rusa, luego fue la base del Ejército Rojo.

La Revolución rusa de octubre

La Revolución rusa de octubre de 1917, por lo tanto, marcó la caída del gobierno provisional que había surgido tras el derrocamiento del zarismo y el inicio de la etapa socialista con el marxismo como estandarte.

Dispuestos a tomar el poder, los bolcheviques se debatían entre una acción armada directa (propuesta de Lenin) o forzar el traspaso mientras se desarrollaba el II Congreso de los Sóviets, asumiendo el gobierno el Sóviet de Petrogrado en lugar del partido (iniciativa de León Trotsky). Para Trotsky, la resistencia del gobierno provisional podía tomarse como una medida contrarrevolucionaria que habilitaría a los bolcheviques a enfrentarlos con las armas.

Así, cuando el gobierno provisional movilizó sus tropas, los bolcheviques pusieron en funcionamiento el flamante Comité Militar Revolucionario de Petrogrado, que pronto logró controlar puntos clave. El 25 de octubre (7 de noviembre en el calendario gregoriano), ya con el II Congreso de los Sóviets sesionando, se concretó esta nueva fase revolucionaria y se arrestó a la mayoría de los miembros del gobierno provisional.

Dado que los socialistas moderados (mencheviques) optaron por retirarse del congreso ante el desacuerdo con los bolcheviques, este sector quedó al mando. Se estableció entonces el Sovnarkom (Consejo de Comisarios del Pueblo) con Lenin como jefe de gobierno.

Este nuevo régimen pronto otorgó a los obreros el control de la producción, decretó la nacionalización de los bancos y reconoció el derecho de autodeterminación de todos los pueblos de Rusia. El Sovnarkom enfrentó la llamada guerra civil rusa, donde los bolcheviques lucharon contra el remanente de las fuerzas zaristas, los monárquicos, los conservadores y los socialistas democráticos, saliendo victoriosos.

Este Consejo de Comisarios del Pueblo concluyó cuando se estableció la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) a fines de 1922. La URSS mantuvo a Lenin como máximo responsable del Estado hasta su deceso, cuando fue sucedido por Iósif Stalin al frente del Partido Comunista de la Unión Soviética.

El estalinismo se caracterizó por la censura y la represión política, con campos de trabajo forzoso dirigidos por el gulag. Stalin, de hecho, apeló al culto a la personalidad y fortaleció su poder a través de la denominada Gran Purga, una campaña que incluyó el fusilamiento y la confinación en campos de concentración de cientos de miles de ciudadanos.

Stalin murió en 1953 y la disolución de la Unión Soviética recién se produjo en 1991, lo que supuso también la caída del comunismo. La Federación Rusa quedó como sucesora legal de la URSS en el plano internacional, mientras que la mayoría de las antiguas repúblicas soviéticas fueron alcanzando su independencia.

Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 27 de julio de 2023. Revolución rusa - Qué es, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/revolucion-rusa/
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