Definición de tasa de interés

En el ámbito de la economía y las finanzas, el concepto de interés hace referencia al costo que tiene un crédito o bien a la rentabilidad de los ahorros. Se trata de un término que, por lo tanto, permite describir al provecho, utilidad, valor o la ganancia de una determinada cosa o actividad.

Tasa de interés

Un concepto este, el que ahora nos ocupa, cuyo origen se remonta a etapas anteriores a la Edad Media. En ella incluso el interés llegó a ser mal visto por considerar que era un atentado contra la Divinidad. Tal es así que se estableció como “pecado de usura”.

No obstante, esa idea iría cambiando con el paso del tiempo hasta tal punto que a partir de la Edad Moderna ya nos encontramos con todo un entramado de autores que empiezan a hablar del concepto que hoy maneja la economía actual. Entre aquellos se encontrarían figuras de renombre tales como el economista escocés Adam Smith, Victor Riquetti que era conocido como el Marqués de Mirabeau o el economista norteamericano Irving Fisher.

Una figura esta última muy importante en la materia que nos ocupa ya que, por ejemplo, estableció la clara diferenciación entre lo que se da en llamar tasa de interés nominal y la tasa de interés real.

En este listado de personajes influyentes en el campo del interés no se puede tampoco pasar por alto la figura del economista británico John Maynard Keynes y del estadounidense Milton Friedman. Y es que ambos expertos se consideran que son los que han inspirado e influido a la economía actual.

Así, el primero ha propiciado que incluso dentro de la rama de la macroeconomía exista un área denominada economía Keynesiana. Mientras, el segundo, destacó por recibir el Premio Nobel de Economía por sus estudios e investigaciones sobre la política de la estabilización y el análisis de consumo.

El interés de tipo simple agrupa a los intereses que surgen de una determinada inversión gracias al capital inicial. Cabe resaltar que los intereses derivados del capital en un cierto periodo no se acumulan al mismo para producir los intereses que corresponden al siguiente periodo. Esto supone que el interés simple generado por el capital invertido se mantendrá idéntico en todos los periodos de la inversión mientras no varíe la tasa ni el plazo.

El interés compuesto, en cambio, permite que los intereses obtenidos tras el final del periodo de inversión no se retiren, sino que se reinvierten y se añaden al capital principal.

La noción de tasa de interés, por su parte, hace foco en el porcentaje al que se invierte un capital en un determinado periodo de tiempo. Podría decirse que la tasa de interés es el precio que tiene el dinero que se abona o se percibe para pedirlo o cederlo en préstamo en un momento en particular.

La tasa de interés puede ser de carácter fijo (se mantiene estable mientras dura la inversión o se devuelve el préstamo) o variable (se actualiza, por lo general, de manera mensual, para adaptarse a la inflación, la variación del tipo de cambio y otras variables).

Por último, cabe destacar que la tasa de interés considerada como preferencial consiste en un porcentaje más bajo respecto al general que se suele cobrar por los préstamos que se conceden para la realización de ciertas actividades específicas.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2009. Actualizado: 2012.
Definicion.de: Definición de tasa de interés (https://definicion.de/tasa-de-interes/)