Una molécula es la partícula más pequeña que presenta todas las propiedades físicas y químicas de una sustancia. Las moléculas se encuentran formadas por dos o más átomos. Los átomos que forman las moléculas pueden ser iguales (por ejemplo, la molécula de oxígeno, que cuenta con dos átomos de oxígeno) o distintos (la molécula de agua, que tiene dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno).
Las moléculas se encuentran en constante movimiento, lo que se conoce como vibraciones moleculares (que pueden ser de tensión o de flexión). Sus átomos se mantienen unidos gracias a que comparten o intercambian electrones.
Cabe destacar que las moléculas pueden ser neutras o presentar carga eléctrica. En este último caso, se las denomina ion-molécula o ion poliatómico.
La química orgánica o química del carbono es una rama de la química que se encarga de analizar aquellas moléculas que contienen carbono y que forman enlaces covalentes carbono-carbono o carbono-hidrógeno, que también reciben el nombre de compuestos orgánicos.
La química inorgánica, en cambio, se dedica al estudio de la formación, composición, estructura y reacciones de los compuestos y elementos inorgánicos. También existe la química organometálica, que se centra en los compuestos químicos que tienen un enlace entre un átomo de carbono y un átomo metálico.
La bioquímica, por su parte, se encarga de estudiar a los seres vivos a nivel molecular. De esta forma, analiza las moléculas que forman las células y los tejidos y que se permiten reacciones químicas como la fotosíntesis y la digestión, entre otras.