Definición de cobarde

El adjetivo cobarde se aplica a aquel que carece de valentía para realizar una acción de riesgo o para enfrentar una situación que supone un desafío complejo o que acarrea algún tipo de peligro. Cobarde también es aquello que se realiza con cobardía.

Cobarde

Por ejemplo: “¿Por qué te niegas a hablar conmigo? ¡Eres un cobarde!”, “No me animo a decirle todo lo que siento: soy un cobarde”, “Fue un ataque cobarde y sin sentido”.

El cobarde no tiene valor y, por lo tanto, se conduce con una prudencia desmedida que resulta negativa. Todas las acciones le generan temor y eso hace que muchas veces ni siquiera actúe.

Quien es cobarde, de este modo, elige no actuar para evitar enfrentar las posibles consecuencias de sus hechos. Por eso adopta una posición pasiva en la mayor parte de los ámbitos de su vida.

Dado que nos encontramos ante un adjetivo calificativo de tipo subjetivo, no es posible enmarcar todas las situaciones que vuelven cobarde a una persona; la apreciación depende de cada persona, del observador, y por eso en todos los casos la gravedad de la negligencia no es comparable.

Por ejemplo, no podemos decir que la cobardía de quien no se atreve a confesarle su amor a otra persona sea comparable con la de quien no ayuda a alguien que lo necesita para sobrevivir. De hecho, dependiendo del observador, el primero puede ser calificado de cauto o precabido.

Es importante destacar que, más allá de las diferencias culturales, los cobardes suelen ser condenados a nivel social en todo el mundo. En cambio, los valientes son felicitados y elogiados.

Supongamos que el dueño de una empresa decide despedir a un empleado para reducir los costos. Como tiene miedo de la reacción del hombre, obliga a otro trabajador a darle la noticia. Esta actitud hace que el empresario pueda ser calificado como un cobarde.

Las acciones cobardes, por otro lado, son aquellas que permiten a su responsable no asumir las consecuencias. Si un joven golpea a otro por la espalda, se trata de una agresión cobarde: la víctima no tenía forma de defenderse ni de reaccionar.

La cobardía no sólo se aprecia en acciones directas, sino también en la falta de intervención ante una situacion externa, frente a algo negativo que le esté ocurriendo a un tercero. Por ejemplo, si una persona adulta está caminando por la calle y ve a un niño en peligro, se espera que actúe de inmediato para ayudarlo; si el miedo la invade y la lleva a seguir adelante, la sociedad la tildará de cobarde.

En un contexto como este, uno de los primeros antónimos de este término que nos vienen a la mente es “héroe”. Si bien este concepto suele asociarse a historias de ficción épicas y a grandes batallas, o incluso a los superhéroes, cuando un individuo arriesga su vida para salvar a otro que se encuentra en peligro se lo suele calificar de esta manera.

Resulta muy difícil evitar cualquier actitud de cobardía a lo largo de toda la vida, ya que las situaciones mas difíciles suelen hacer dudar incluso a los más valientes. No actuar en el momento justo no siempre es tan condenable como el ejemplo del niño en peligro; a veces puede tratarse de no aceptar un desafío laboral o estudiantil, por ejemplo, por miedo a no estar a la altura.

A pesar de las cuestiones culturales, que suelen poner a prueba la valentía del hombre más que la de la mujer, este adjetivo se puede aplicar tanto a un sustantivo masculino como a uno femenino, de manera que también podemos hablar de “una mujer cobarde”.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2016. Actualizado: 2018.
Definicion.de: Definición de cobarde (https://definicion.de/cobarde/)

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