
La capacidad física influye en la movilidad de las personas.
La condición física es el estado del cuerpo de un individuo. Quien tiene buena condición física está capacitado para realizar diversas actividades con efectividad y vigor, evitando las lesiones y con un gasto de energía reducido. Las personas que tienen mala condición física, en cambio, sienten cansancio al poco tiempo de haber iniciado el trabajo, experimentando un progresivo deterioro de su capacidad y de su efectividad.
En este sentido, es importante indicar que una de las definiciones de condición está vinculada a la situación en que se encuentra alguien o algo. La noción de física, por su parte, puede relacionarse con la naturaleza corporal o con la constitución exterior de una persona.
La condición física, en definitiva, está vinculada a las capacidades de resistencia (sostener un esfuerzo de intensidad durante un período prolongado), velocidad (realizar una actividad en el menor tiempo posible), flexibilidad (el recorrido máximo de las articulaciones) y fuerza (vencer una resistencia).
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ResumenPrincipales características
La condición física está determinada por la fuerza, la velocidad, la flexibilidad y la resistencia, tal como mencionamos anteriormente, pero también por la agilidad, la potencia, la coordinación y otras características. Se trata de la forma física o la aptitud física de la persona: el estado que le permite realizar movimientos y actividades de manera eficaz.
Muchas veces se vincula el estado físico a la capacidad funcional del sujeto. La condición cardiorrespiratoria, por ejemplo, está asociada a esta aptitud.
Un estilo de vida activo y los hábitos saludables contribuyen a optimizar la condición física. Las horas de sueño también influyen en el estado de forma y el bienestar físico. Aquel que no cumple con estos criterios no puede tener una buena condición física, algo que repercute en la salud de múltiples maneras y que incluso acarrea graves riesgos en ciertos casos.

El índice de masa corporal, cuando es muy alto, aporta un dato importante sobre la capacidad física de un individuo.
Ejemplos de condición física
Un individuo con buena masa muscular, que no tiene exceso de peso y que cuenta con buena salud a nivel general, es un exponente de la buena condición física. Se trata de alguien que puede realizar deportes, emprender largas caminatas o hacer esfuerzos físicos sin problemas. Para alcanzar este estado se requiere, como mínimo, de un cierto entrenamiento, una alimentación saludable y un descanso adecuado.
Un sujeto obeso, con exceso de grasa corporal y poca elasticidad, por el contrario, constituye un ejemplo de mala condición física. En este caso, es alguien que tiene dificultades para hacer deportes o, incluso, para desenvolverse en la vida cotidiana, dado su bajo nivel de resistencia y la frecuencia con la que aparecen la fatiga y la agitación.
Entrenar la resistencia
Es posible reconocer dos tipos de resistencia: la orgánica o aeróbica (la capacidad de una persona para realizar un ejercicio durante mucho tiempo administrando correctamente el oxígeno) y la muscular (que permite sostener la falta de oxígeno durante el mayor tiempo posible).
Para entrenar la resistencia, se suele recurrir a dos tipos de carrera:
- Carrera con intervalos: se divide el trabajo en pequeños tramos, con pausas intercaladas para descansar. El objetivo es que mejore la resistencia muscular y que aumente el ritmo y la velocidad al correr.
- Carrera continua: se lleva a cabo sin interrupciones, por largos períodos de tiempo, a través de una ruta preestablecida. Cuando la persona no puede continuar corriendo debe proceder a caminar pero no detenerse, al menos hasta haber superado la media hora de entrenamiento.

La capacidad física es clave para lograr un buen rendimiento deportivo.
La condición física y la velocidad
La velocidad también se divide en dos tipos: de reacción (la rapidez con la cual un estímulo -táctil, auditivo o visual- que llega a un órgano genera una respuesta motora) y de desplazamiento (la capacidad de una persona para recorrer una determinada distancia en el menor tiempo posible).
Este entrenamiento se suele realizar calentando el cuerpo y corriendo primero por tramos de 30 metros y luego de 60 metros, variando la intensidad de la salida y repitiendo entre 2 y 5 veces cada ejercicio. Las pausas entre las repeticiones pueden llegar hasta los 10 minutos.
Mejorar la flexibilidad
La mejora de flexibilidad puede lograrse a través de varios ejercicios:
- Hacer estiramientos con carga, siguiendo los ejercicios adecuados según las recomendaciones de un experto.
- Realizar diversas rutinas con aparatos de gimnasia.
- Realizar estiramientos de piernas y brazos, entre otros ejercicios libres, sin valerse de ningún equipo.
La fuerza, otro factor que hace a la condición física
La fuerza es otro factor clave en la condición física. Se distingue entre varios tipos de fuerza: máxima (la que una masa muscular es capaz de realizar), resistente (la que necesita una masa muscular para soportar un gran número de contracciones), de velocidad (relacionada con la eficiencia) y relativa (la combinación de fuerza máxima, movimiento del esqueleto y técnica para mejorar el rendimiento).
La fuerza se puede entrenar con diferentes ejercicios de levantamiento de pesas, enfocados en los brazos o en las piernas. Algunos de ellos se hacen de pie, otros recostados y también existen aquellos que requieren de movimientos conjuntos de todas las extremidades.
