Definición de inflamación

La etimología de inflamación nos lleva al vocablo latino inflammatio. La noción alude al acto y el resultado de inflamarse o de inflamar: provocar hinchazón y enrojecimiento; acalorar; encender un elemento.

Inflamación

El uso más habitual del concepto se vincula a la alteración patológica de cualquier sector del cuerpo que se produce por un trastorno en la circulación sanguínea. La parte inflamada se hincha, adquiere un color rojizo, incrementa su temperatura y suele causar dolor.

La inflamación es una respuesta del organismo ante una agresión. Puede tratarse de la manifestación de diversas enfermedades: con la inflamación, se busca aislar al agente que provoca un daño y reparar el órgano o el tejido afectado.

Como reacción del sistema inmunológico innato, la inflamación es un proceso que se desencadena cuando un agente patógeno produce un ataque. Este mecanismo defensivo puede orientarse a aquello que causa el mal, pero también a otros agentes que en realidad no son dañinos.

Una inflamación se produce por un agente biológico (como un virus o una bacteria), un agente químico (un veneno), un agente físico (calor, frío), una alteración inmunitaria o vascular o un traumatismo, por mencionar algunas de las posibilidades. Un médico debe analizar cada caso y determinar los pasos a seguir.

Al fármaco que se emplea para la prevención o la disminución de una inflamación se lo denomina antiinflamatorio. Estos medicamentos suelen inhibir o imposibilitar la biosíntesis de ciertos agentes mediadores. Más allá de los fármacos, hay acciones que también ayudan a combatir una inflamación, como la aplicación de frío o la elevación de una extremidad inflamada.

  • Compartir  

Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2018.
Definicion.de: Definición de inflamación (https://definicion.de/inflamacion/)

Buscar otra definición