Definición de monocito

Un monocito es un leucocito que tiene un único núcleo. Los leucocitos o glóbulos blancos, por su parte, son células de la linfa y de la sangre que desarrollan un rol defensivo, desplazándose por diferentes zonas del organismo.

Monocito

Los monocitos son los leucocitos más grandes. Aproximadamente entre el dos y el diez por ciento de los glóbulos blancos que están en la sangre pertenecen a este grupo de células.

El núcleo del monocito suele tener forma de lóbulo o riñón con una depresión. Este núcleo se encuentra rodeado por una gran cantidad de citoplasma de tonalidad azulada o grisácea con vacuolas de color blanco.

La médula ósea se encarga de producir los monocitos. Una vez liberados en la sangre, pueden llegar a múltiples órganos y tejidos, como huesos, los pulmones o el hígado. Los monocitos permanecen cerca de un día en el torrente sanguíneo y luego acceden al tejido conectivo al atravesar el endotelio de los capilares.

La tarea más importante que llevan a cabo los monocitos es fagocitar restos de células o microorganismos. Para esto los rodean con sus pseudópodos y, si advierten que se trata de un antígeno, los “comen”.

Debido a este funcionamiento, los monocitos son considerados fagocitos. Así se llama a las células que se apoderan de elementos inservibles o dañinos para el organismo incorporándolos a su citoplasma y finalmente digiriéndolos. Gracias a su accionar, los monocitos consiguen la estimulación de respuestas inmunitarias.

Es importante señalar que la vida de los monocitos ronda los tres días. Cuando completan su labor, fallecen de manera automática.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2019.
Definicion.de: Definición de monocito (https://definicion.de/monocito/)

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