Definición de niebla

La etimología del término niebla nos lleva al vocablo latino nebŭla. El concepto se emplea para aludir a una nube que se encuentra a baja altura y que, debido a las gotas que se concentran en ella, atenta contra la visibilidad.

Niebla

Cabe recordar que las nubes se forman por la condensación del vapor de agua: cuando numerosas gotas de agua se juntan y quedan suspendidas en la atmósfera, surgen las nubes. Si las nubes están muy cerca de la superficie e impiden ver más de un kilómetro en sentido horizontal, producen el fenómeno conocido como niebla.

La niebla, en definitiva, se desarrolla por gotas de agua que se encuentran en suspensión. La humedad del aire se condensa pero como las partículas de agua no son tan grandes, no se precipitan (como ocurre con la lluvia), sino que quedan en el aire.

A la masa de niebla que se extiende en una zona determinada se la conoce como banco de niebla. Los bancos de nieblas acarrean diversos peligrosos ya que, al reducir la visibilidad, pueden favorecer los accidentes.

En una ruta (carretera), la niebla obliga a los automovilistas a conducir a baja velocidad y con las luces encendidas. Manejar un vehículo a una velocidad de 100 kilómetros por hora, por ejemplo, implica un gran riesgo, ya que la niebla impide ver a más de un kilómetro de distancia.

Es importante mencionar que, cuando las nubes bajas afectan la visión pero brindan una visibilidad de más de un km, se habla de neblina y no de neblina. Puede afirmarse, de este modo, que la neblina es menos densa que la niebla.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2019.
Definicion.de: Definición de niebla (https://definicion.de/niebla/)

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