Definición de níquel

Antes de entrar de lleno en el significado del término níquel es necesario conocer su origen etimológico. En este caso, tenemos que exponer que, aunque existen distintas teorías al respecto, la más consolidada es la que establece que deriva del alemán, concretamente de la palabra “nickel”, que puede traducirse como “diablo”.

Níquel

Hay que exponer, además, que dicho término fue acuñado por el químico sueco Axel Fredrik Cronstedt (1722 – 1765). Lo creó a partir de que en el año 1751 logró extraer cobre de la niquelina y obtuvo un metal blanco al que decidió llamar níquel.

El níquel es el elemento químico cuyo símbolo es Ni y su número atómico, 28. Similar a la plata en cuanto a su brillo y su tonalidad, se caracteriza por su tenacidad, su dureza y su resistencia ante la corrosión.

El níquel puede ser hallado en minerales en combinación con el arsénico y con el azufre. También se lo ha encontrado en meteoritos y se sitúa en el núcleo terrestre.

Conductor del calor y de la electricidad, el níquel es un metal de transición.

Es importante saber que hay muchos alimentos que contienen pequeñas cantidades de níquel. No obstante, hay otros que son ricos en él como las grasas e incluso el chocolate. Y es necesario tener en cuenta este detalle porque tomarlo en pequeña proporción es necesario. Sin embargo, consumir demasiado de él puede ser realmente perjudicial para la salud.

En concreto, ingerir demasiado níquel puede dar lugar a fallos respiratorios, asma, aumento de las probabilidades de sufrir un cáncer de pulmón o de laringe, problemas de corazón…

Además de todo lo indicado, no podemos pasar por alto que se considera que el níquel comenzó ya a usarse por el hombre en torno al siglo IV a.C.

En la actualidad se considera que las zonas que se han convertido en principales productoras de níquel son Indonesia, Filipinas, Nueva Caledonia, Rusia, Australia, Canadá y China. No obstante, también destacan en esa producción otros rincones del mundo como Cuba, Brasil o incluso Guatemala.

Uno de los usos más habituales del níquel es la fabricación de monedas. En el siglo XIX se acuñó la primera moneda de este material, aunque con el tiempo se empezó a alear el níquel con cobre para reducir los costos. Ya en la mitad del siglo XX, las monedas de níquel reemplazaron a las monedas de plata.

En algunos países, de hecho, se llama níquel a cualquier moneda, más allá del metal con el que fue realizada y de su valor. En otras naciones, el níquel es específicamente la moneda de cinco centavos.

También se emplea níquel en el desarrollo de baterías eléctricas, en la producción de aceros inoxidables y en el recubrimiento de diversas superficies.

A la acción de bañar un metal con una capa de níquel se la denomina niquelar. Niquelado o niqueladura, en tanto, es el acto y la consecuencia de niquelar. A aquel que se dedica a niquelar, por último, se lo conoce como niquelador.

Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2019. Actualizado: 2020.
Definicion.de: Definición de níquel (https://definicion.de/niquel/)

Buscar otra definición