Definición de oso polar

El oso polar es un animal mamífero que se caracteriza por su hocico en punta, su cabeza algo aplastada y su pelo de color blanco. Como su nombre lo indica, esta especie pertenece al grupo familiar de los osos o úrsidos y habita en la región polar (concretamente en la zona del polo norte).

Oso polar

También llamado oso blanco, el oso polar es uno de los carnívoros más grandes del planeta. Se trata de un superdepredador: se ubica en la parte superior de la cadena trófica y carece de depredadores naturales.

El oso polar, como el resto de los úrsidos, es plantígrado. Esto quiere decir que, al desplazarse, apoya la totalidad de la planta de sus manos y sus pies en la superficie. El tamaño grande, el pelaje espeso, las garras y los ojos pequeños son otros rasgos que lo definen.

Así como muchas otras especies de la actualidad, el árbol genealógico del oso polar tiene una larga historia. Se cree que su antepasado más remoto es el oso pardo siberiano, el cual vivió hasta hace unos 300 mil años.

El hábitat natural del oso polar son las regiones marítimas septentrionales de Canadá, Alaska, Noruega, Groenlandia y Siberia. Gracias a sus excelentes aptitudes para el nado, puede atrapar peces, morsas y focas para alimentarse.

Más allá de nadar, los osos polares suelen desplazarse sobre témpanos de hielo para conseguir comida. En tierra, pueden alimentarse de renos.

La robustez del oso polar no solo le sirve para cazar e imponerse por sobre los animales de su entorno, sino que se relaciona con la resistencia al frío que tanto necesita para sobrevivir y también con su increíble capacidad para caminar durante horas para cubrir distancias tan impresionantes como muchos miles de kilómetros.

Otro de sus rasgos más característicos es la agudeza de su sentido del olfato, que se compara con las de unas pocas especies. Algunos estudios indican que un oso polar puede detectar el cuerpo de una foca viva cubierto de nieve a un kilómetro de distancia, y un cadáver a aproximadamente treinta kilómetros. Si bien su vista no parece superar considerablemente la del ser humano, su audición sí es mucho más precisa, con una mejor detección espacial de los sonidos y un rango mucho mayor en ambos sentidos (grave y agudo).

Oso polarA pesar de ser un animal tan grande y pesado, el oso polar no carece de agilidad sino que está perfectamente preparado para hacer frente a todos los desafíos físicos que le presenta la naturaleza en su vida diaria. Por ejemplo, puede saltar varios metros, nadar con destreza a casi 10 kilómetros por hora sin descansar durante largos trayectos y escalar pendientes pronunciadas con una inclinación de hasta 45 grados.

El ser humano, por otra parte, es la principal amenaza de los osos polares. Los esquimales, por ejemplo, solían cazarlos por su piel y su carne. Estos osos también suelen ser víctimas de cazadores deportivos y de personas que los matan para que no agredan a sus animales domésticos o no incursionen en los pueblos.

El principal riesgo actual para la subsistencia de los osos polares, de todos modos, es la contaminación que nosotros generamos con nuestra falta de respeto por el planeta y las demás especies. Debido al calentamiento global, su ecosistema está sufriendo alteraciones que atentan contra su supervivencia.

La reproducción del oso polar es especialmente lenta, un dato muy desafortunado dado el estado de riesgo en el que se encuentran. La maduración sexual de la hembra llega aproximadamente a los 4 años de edad, y el macho la alcanza un año más tarde. Una vez que el macho dominante consigue aparearse, comienza un proceso de gestación que puede superar los 260 días antes de que la hembra dé a luz.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2019. Actualizado: 2020.
Definicion.de: Definición de oso polar (https://definicion.de/oso-polar/)

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