Definición de adrenalina

Adrenalina es un concepto que deriva de adrenaline, un vocablo de la lengua inglesa. La raíz etimológica, de todos modos, proviene del latín: ad (que puede traducirse como “junto a”) y renalis (cuya traducción es “renal”).

Adrenalina

La adrenalina es una hormona que segregan las glándulas suprarrenales. La sustancia tiene la capacidad de contraer los vasos sanguíneos, dilatar las vías respiratorias y aumentar la frecuencia cardiaca.

El organismo segrega adrenalina cuando se siente amenazado o en peligro. Este proceso constituye una respuesta fisiológica ante diversas situaciones, que preparan al individuo para huir del riesgo o para luchar contra aquel o aquello que lo amenaza.

Esta hormona puede emplearse para el tratamiento de diversos problemas de salud. Si una persona sufre un paro cardíaco, se le puede inyectar adrenalina. También en casos de septicemia y anafilaxia. La adrenalina, de todos modos, puede provocar reacciones negativas, como arritmia, hipertensión y temblores.

Uno de los trastornos de salud en los que aparece este concepto es el ataque de pánico, una condición que se caracteriza por el ingreso en el torrente sanguíneo de un exceso de adrenalina. Las glándulas suprarrenales, que contienen adrenalina, reciben un mensaje que indica la presencia de una situación de emergencia. La forma en la que el cuerpo responde ante el miedo cuando se produce un ataque de pánico suele ser confundida con los síntomas de otros problemas, como los ataques al corazón, y una interpretación errónea solamente puede empeorar las cosas.

Durante un ataque de pánico, la adrenalina provoca el bombeo de una cantidad de sangre más alta de lo normal por parte del corazón, y los músculos mayores la reciben para incrementar nuestra fuerza y darnos la oportunidad de correr a gran velocidad, para defendernos y huir del foco de peligro. Este aumento del torrente sanguíneo también tiene lugar en el cerebro, para responder con mayor eficiencia a la situación externa.

Se estima que desde que el cerebro envía la señal de emergencia hasta que los músculos de las piernas y de los brazos reciben este aumento de adrenalina y de sangre, transcurren aproximadamente tres minutos. Algunos expertos aseguran que basta con seguir cuatro sencillos pasos para frenar los ataques de pánico apenas comienzan, de manera que en pocos minutos el cuerpo se distienda y se normalicen los niveles antes mencionados: relajarse; rechazar los pensamientos negativos; repetir frases que nos calmen; aceptar las propias emociones.

AdrenalinaFuera del ámbito de la ciencia, este término forma parte de diversas expresiones y se utiliza sin tanto rigor. Por ejemplo, existe la idea de que los perros pueden oler la adrenalina, y que por lo tanto son capaces de percibir nuestro miedo, algo que preocupa especialmente a quienes no sienten afinidad por estos animales.

Sin embargo, ciertos científicos creen que los perros no pueden oler la adrenalina, o mejor dicho detectar su aumento en nuestro organismo, sino que advierten nuestro temor a través del olor de la transpiración de nuestra piel, a causa de la acción de las hormonas.

En el lenguaje coloquial, se llama adrenalina a la sensación que tiene una persona cuando realiza una actividad de riesgo: “Me gusta practicar rafting ya que siento una gran adrenalina”, “Dar un concierto ante cien mil personas me provoca una adrenalina inmensa”, “Decidí regresar al automovilismo ya que echaba de menos la adrenalina de conducir a una velocidad de más de trescientos kilómetros por hora”.

Cabe destacar, por último, que algunas bandas de música, álbumes, películas y series de televisión llevan como nombre o título el término adrenalina. “Adrenalina”, por ejemplo, es el título en castellano de una película de 1996 que contó con la actuación protagónica de Christopher Lambert.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2015. Actualizado: 2016.
Definicion.de: Definición de adrenalina (https://definicion.de/adrenalina/)