Definición de

Aprendizaje autónomo

El aprendizaje autónomo es un proceso que un individuo lleva a cabo para adquirir conocimientos y lograr un desarrollo de habilidades de forma independiente. De este modo, la persona busca y utiliza determinados recursos por su propia cuenta.

Cabe destacar que la idea de aprendizaje alude a la obtención de un saber o una destreza. Autónomo, por otro lado, es aquello vinculado a la autonomía (es decir, a la independencia).

Con el aprendizaje autónomo, por lo tanto, el estudiante asume la responsabilidad de su formación, fijando los objetivos de acuerdo sus intereses o necesidades y realizando la evaluación de su progreso. No hay un profesor o docente que defina los pasos a seguir ni existe la obligación de asistir a clase con regularidad.

Reflexión

El aprendizaje autónomo requiere habilidades de pensamiento crítico.

Características del aprendizaje autónomo

El aprendizaje autónomo se asocia a la autoeducación y al estudio autodirigido. Quien desea aprender impulsa por sí mismo el proceso formativo, buscando conseguir habilidades cognitivas que contribuyan a su desarrollo personal.

Se trata de un aprendizaje activo que, si bien se basa en una educación autónoma, puede contar con la asistencia de un guía o un experto en pedagogía para la resolución de problemas. Más allá de esta intervención, la esencia radica en el autoaprendizaje.

El empoderamiento educativo requiere de creatividad, competencia lectora y una motivación intrínseca para avanzar. La persona debe contar con habilidades de estudio que le permitan aprender de una manera efectiva, asimilando los contenidos.

Calificación

La autoevaluación es imprescindible en el aprendizaje autónomo.

El rol de las instituciones educativas

Debe considerarse que, si bien se relaciona el aprendizaje autónomo con el autodidactismo, la modalidad también está presente en las escuelas, las universidades y el resto de las instituciones educativas. En ese caso, se pretende incentivar un aprendizaje centrado en el alumno como parte del conjunto de estrategias que se aplican en los distintos enfoques pedagógicos.

El aprendizaje autónomo, en este marco, aparece como una innovación educativa donde el educador asume un rol de acompañante. La finalidad es fortalecer las capacidades del alumno de aprender por su cuenta, apelando con dicho objetivo a actividades que resultan complementarias a las que se hacen en clase.

Así, el estudiante tiene que buscar información y resolver problemas más allá de los límites del establecimiento educativo. Lo que hace el docente es orientarlo sobre dónde y cómo hallar los datos necesarios para alcanzar la meta.

Puede afirmarse que el aprendizaje autónomo en el contexto de la educación formal pretende introducir al alumno en el método de la educación continua, llevándolo a investigar y analizar información por su cuenta e inculcándole la capacidad de apoderarse de la dirección y la evaluación de su aprendizaje.

Planificación

La planificación del aprendizaje autónomo ayuda a alcanzar las metas.

Qué se necesita para el aprendizaje autónomo

El aprendizaje autónomo exige una serie de capacidades, cualidades y valores para llevarse a cabo. De lo contrario, es probable que el alumno termine fracasando en el proceso.

  • Responsabilidad: El estudiante tiene que definir la estrategia, fijar las metas, seleccionar los recursos y evaluar su progreso. Para avanzar, la constancia es imprescindible.
  • Independencia: La toma de decisiones corre por cuenta de cada persona, que tiene que estar dispuesta a ejercer ese poder.
  • Flexibilidad: La adaptación a distintas circunstancias y situaciones es clave.
  • Curiosidad: El alumno debe sentir el deseo de conocer más.
  • Pensamiento crítico: Evaluar lo leído con una mirada crítica resulta vital para el desarrollo de nuevas ideas.

La importancia de la interacción

Debe considerarse que, aunque lo más relevante son las competencias autónomas, este tipo de aprendizaje no prescinde de las interacciones. La inteligencia emocional y las habilidades de comunicación son necesarias ya que el autoaprendizaje puede favorecerse mediante el contacto con otras personas.

Como ya indicamos, un coach o tutor puede brindar orientación y apoyo para facilitar el aprendizaje autónomo. A su vez, el alumno tiene la posibilidad de comunicarse con otros estudiantes para compartir ideas y superar en conjunto determinados obstáculos.

La retroalimentación, en definitiva, es trascendental para la construcción de conocimientos. Este camino ayuda a optimizar el aprendizaje autónomo sin que el sujeto resigne independencia.

El aprendizaje autónomo y la tecnología

El aprendizaje autónomo ha crecido mucho en las últimas décadas gracias a la tecnología. El CD-ROM fue un primer paso para masificar esta clase de aprendizaje, aunque el desarrollo de Internet produjo una verdadera revolución.

La tecnología educativa permite el e-learning o aprendizaje digital. Se trata de un aprendizaje virtual ya que no requiere de materiales físicos más que una computadora o un teléfono con acceso a la Web. Asimismo es un aprendizaje móvil: el teléfono o una notebook hacen que se pueda aprender en cualquier lugar.

Por supuesto, para aprovechar esta modalidad de educación en línea se necesitan competencias informáticas que permiten encontrar y utilizar las opciones disponibles. Es imprescindible, pues, una alfabetización digital elemental para estar en condiciones de realizar búsquedas en Internet y conectarse a la plataforma educativa en cuestión.

Una de las mejores herramientas para el aprendizaje autónomo a través de Internet son los MOOCs (cursos en línea masivos y abiertos). Prestigiosas instituciones invitan a formarse mediante estos cursos que exigen un rol activo al estudiante.

Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 13 de febrero de 2024. Aprendizaje autónomo - Qué es, definición, características e importancia. Disponible en https://definicion.de/aprendizaje-autonomo/
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