Definición de

Brecha de género

Trabajadora

La brecha de género puede observarse en la participación laboral femenina.

La brecha de género es la desigualdad existente entre mujeres y hombres en lo referente al acceso a oportunidades y derechos. Dicha disparidad se refleja en la economía, la educación y otros ámbitos sociales.

Cabe destacar que el término brecha procede del francés brèche, a su vez derivado de un vocablo germánico que remite a la idea de «romper». Entre otras acepciones actuales, una brecha es la diferencia que existe entre grupos, elementos o situaciones. La idea de género, en tanto, alude al conjunto de comportamientos, roles y características que una sociedad atribuye según el sexo, aunque desde una perspectiva sociocultural que va más allá de lo biológico.

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Qué es la brecha de género

La brecha de género es la distancia que se registra entre los hombres y las mujeres respecto a un mismo indicador. Esto supone que, considerando un determinado indicador, los valores difieren de acuerdo con el género.

Las discrepancias se reflejan en el mercado laboral, la representación política y la alfabetización, por ejemplo. Por lo general, la desigualdad de género afecta negativamente a las mujeres ya que las sociedades occidentales suelen organizarse mediante normas y prácticas que pueden vincularse con el machismo y el patriarcado.

Muchas comunidades presentan estructuras históricas de desigualdad que repercuten en la calidad de vida y en las posibilidades de progreso de las mujeres. Por eso, el movimiento feminista lucha por alcanzar la equidad de género, un reclamo que ha sido recogido de distintas maneras por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Comisión Europea y otros organismos internacionales.

Es importante tener presente que la brecha de género no está relacionada directamente con las diferencias biológicas existentes entre mujeres y hombres. La noción de género se construye socialmente y está vinculada con la historia y la cultura. A partir de dicha construcción, la sociedad establece los roles y las oportunidades para cada individuo de acuerdo con su género.

Esto supone que las desventajas que afectan a un género en distintos contextos y marcos no son «naturales», sino que derivan de los roles asignados, los estereotipos y las prácticas discriminatorias. Por ejemplo, es habitual que a las mujeres se les impongan las tareas domésticas y de crianza en el hogar y que también asuman esas actividades a nivel laboral, las cuales tienen una menor valoración económica y social en comparación con otros trabajos. A los hombres, en cambio, se les reservan los puestos directivos y el desarrollo de las labores científicas y técnicas mejor remuneradas y más valoradas. Esta realidad es apenas una de las marcas de la brecha de género.

Remuneración por trabajo

Obtener igual remuneración por igual tarea es clave para reducir la brecha de género.

Las barreras invisibles

En el plano laboral, suele señalarse la existencia de barreras invisibles que imposibilitan el avance de las mujeres. No se trata de obstáculos formales o administrativos, sino de frenos culturales que actúan de manera estructural y atentan contra la igualdad de oportunidades.

Para explicar cómo funcionan dichas barreras, se recurre a metáforas que ayudan a graficar la situación. De esta manera, se habla de piso pegajoso para aludir a cómo las mujeres quedan atrapadas en el sector inferior de la pirámide laboral. Esto implica que tienden a acceder a trabajos mal remunerados, informales o precarizados y que no suelen tener la posibilidad de ascender. Este piso o suelo pegajoso es atribuido a la dificultad para hallar trabajos flexibles que permitan la conciliación laboral y familiar, a la carga exagerada que supone la asignación de las tareas de cuidado y domésticas a la mujer y a los problemas para acceder a educación de calidad.

La escalera rota es otra metáfora de uso frecuente para hacer alusión al funcionamiento de la brecha de género. En este caso, se emplea para resaltar que las trabas para lograr la igualdad de género no se encuentran solo en la parte superior de la pirámide laboral, sino al comienzo y en los escalones medios. Las mujeres no consiguen ascender a mandos directivos por motivos como la falta de tutoría o mentoría en las etapas iniciales o la llamada penalización por maternidad (una desventaja que se asocia con la licencia obligatoria por convertirse en madre y otros factores).

La idea de techo de cristal, por otra parte, alude al bloqueo que padecen las mujeres para llegar a los puestos jerárquicos, incluso cuando tienen la misma experiencia y formación que sus compañeros masculinos. Este obstáculo se asocia a prejuicios como el supuesto poco compromiso que pueden asumir las mujeres por sus obligaciones domésticas o la falta de liderazgo.

Directivos

La menor presencia de mujeres en cargos directivos y consejos de administración refleja la brecha de género.

La brecha de género más allá del trabajo

Debe considerarse que la brecha de género no aparece solo en la discriminación laboral. El varón se encuentra en una situación privilegiada también en la política, la educación, la salud, el deporte y otros ámbitos sociales.

La participación política de las mujeres es inferior en comparación con la masculina. Durante mucho tiempo, ni siquiera existió el sufragio femenino, con lo cual solo los hombres podían votar. Por otro lado, hay pocas jefas de Estado y representantes. Iniciativas como una ley de paridad de género y el cupo femenino son medidas que intentan acortar esta brecha.

La deserción escolar, por otro lado, suele ser más alta en las mujeres, que además se encuentran con dificultades para acceder a formación superior en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, entre otras áreas. La brecha de género en el deporte, en tanto, se advierte al comparar los ingresos de atletas masculinos y femeninos, por mencionar una posibilidad.

No se puede dejar de señalar que la brecha es notoria en situaciones que atentan contra la integridad física y la vida. Las mujeres sufren acoso sexual con mayor frecuencia que los hombres y pueden ser víctimas de violencia de género, con el femicidio como una de las manifestaciones más extremas.

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Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 1 de octubre de 2026. Brecha de género - Qué es, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/brecha-de-genero/
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