Definición de fructosa

La noción de fructosa se emplea en el terreno de la bioquímica para aludir al azúcar que tiene una fruta. Se trata de un monosacárido que, junto a la glucosa, forma la sacarosa.

Fructosa

Para comprender esta definición de manera precisa, es importante tener en claro a qué aluden varios conceptos. Una fruta es un fruto comestible: se trata del producto de ciertos árboles y plantas, que se genera a partir del desarrollo del ovario de una flor.

Las frutas contienen diversas sustancias, entre ellas azúcar, que forma parte del conjunto de los carbohidratos (también llamados glúcidos, hidratos de carbono o sacáridos). En el caso de la fructosa, es un azúcar que integra el grupo de los monosacáridos ya que no puede descomponerse en otro más simple a través de la hidrólisis.

La unión de la fructosa y la glucosa (otra clase de monosacárido), por otra parte, permite la constitución de la sacarosa: el azúcar de mesa o azúcar común. Se considera que la fructosa es un isómero de la glucosa ya que, pese a contar con la misma composición química, presenta otras propiedades físicas.

La fructosa aporta beneficios al cerebro, los músculos y el sistema nervioso central. Se trata de un endulzante cuyo poder calórico es de unas cuatro kilocalorías por cada gramo.

El hígado es uno de los órganos encargados de la metabolización de la fructosa, que la almacena como glucógeno. Este trabajo de metabolización del hígado podría vincularse a ciertos efectos negativos que se le atribuyen al consumo de fructosa, como su incidencia en la obesidad y la diabetes.

  • Compartir  

Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2017.
Definicion.de: Definición de fructosa (https://definicion.de/fructosa/)

Buscar otra definición