Definición de

Seguridad energética

Seguridad energética es un concepto que hace referencia al suministro sustentable de energía. La noción alude a la generación y el abastecimiento que deben llevarse a cabo de forma sostenible tanto a nivel económico como medioambiental.

La idea de seguridad energética también se asocia a la satisfacción de la demanda de energía a través de los mecanismos que sean pertinentes. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los países no cuenta con los recursos energéticos suficientes que su economía necesita, con lo cual debe apelar a la importación de energía.

Petróleo

Evitar el agotamiento de recursos es clave para la seguridad energética.

Si tienes solo unos segundos, lee estos puntos claves:
  • La seguridad energética es el proceso continuo para garantizar la energía necesaria para una sociedad, considerando economía y medio ambiente.
  • Las fuentes de energía son renovables y no renovables. Es importante no depender exclusivamente de energías no renovables para garantizar la seguridad energética.
  • Adoptar energías renovables es importante para la seguridad energética y para el cuidado medioambiental.
  • La seguridad energética puede verse amenazada por factores como la geología de una región, la economía, la carencia de tecnología energética y conflictos políticos.
  • La seguridad energética se regula mediante leyes de energía y regulación de mercados energéticos, siendo primordial la adopción de fuentes renovables y el uso de alguna energía limpia.

Qué es la seguridad energética

Puede entenderse la seguridad energética como el proceso continuo que se ejecuta para garantizar la cantidad de energía requerida por una sociedad para el desarrollo de sus actividades. Si este proceso se interrumpe, la seguridad energética se ve vulnerada ya que la demanda puede resultar insatisfecha.

En este marco, se deben contemplar las variables de la economía y el cuidado del medio ambiente. Un sistema energético seguro es aquel que puede mantenerse en el tiempo sin agotarse y sin atentar contra el bienestar y el progreso de las generaciones futuras.

Esto quiere decir que la seguridad energética debe contemplar medidas a corto y largo plazo. Los recursos naturales, las relaciones internacionales, la actividad económica y las condiciones del medio ambiente son algunas de las cuestiones que deben atenderse.

Molinos

La seguridad energética requiere de sostenibilidad en la producción de energía.

Recursos renovables y no renovables

Las fuentes de energía pueden ser renovables o no renovables. Se habla de energía renovable cuando procede de recursos naturales que pueden regenerarse por sí solos o que son virtualmente inagotables: la energía solar, la energía eólica y la energía hidroeléctrica (como la energía mareomotriz) forman parte de este grupo.

La energía no renovable, en cambio, se halla en cantidades limitadas y no puede regenerarse en los plazos que el ser humano demanda. El carbón, el gas natural y el petróleo son fuentes de esta clase. También a la energía nuclear se la considera no renovable.

La infraestructura energética, por lo tanto, no puede depender exclusivamente de las energías no renovables: una matriz de este tipo atenta contra la seguridad energética. Si los combustibles fósiles se agotan, la demanda de energía quedaría sin satisfacer.

Es imprescindible, pues, que la oferta de energía se base en un nivel creciente de fuentes renovables. Reduciendo la dependencia energética de recursos fósiles, se puede lograr una mayor seguridad de suministro. Por eso también se alude a la diversificación energética.

Producción de agrocombustibles

El uso de biocombustibles puede contribuir a la seguridad energética.

Ver también: Fuente de energía

La seguridad energética y la contaminación

La importancia de la adopción de energías renovables en el marco de la promoción de la seguridad energética se asocia también al cuidado medioambiental. La transición energética es promovida como parte de la lucha contra el cambio climático que amenaza la subsistencia del mundo entero.

Las emisiones de carbono que producen los combustibles fósiles se acumulan en la atmósfera y provocan el llamado efecto invernadero: los rayos del sol que rebotan contra la superficie no vuelven a salir al espacio exterior por la contaminación, incrementando la temperatura e incentivando el calentamiento global.

Para reducir el impacto provocado por el ser humano en el cambio climático, la política energética internacional ha creado diversos acuerdos e instrumentos que buscan reducir la huella de carbono. A través del Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París, por ejemplo, se lograron compromisos para reducir las emisiones.

La seguridad energética, en definitiva, también se relaciona con una generación de energía más amigable con el planeta. Es frecuente que se impulse la electrificación para la movilidad y la calefacción, por mencionar algunas posibilidades: un coche eléctrico contamina menos que uno que requiere de nafta o gasolina.

Principales amenazas

Hay que indicar que la seguridad energética puede verse amenazada por múltiples factores. Uno de ellos es físico: en las regiones cuya geología facilita la obtención de combustibles fósiles, la transición hacia otras fuentes de energía resulta compleja.

La economía también incide de forma directa en la seguridad energética. Ya sea por los costos de extracción o importación de energía, hay países que tienen dificultades para conseguir la energía que necesitan.

La carencia de tecnología energética y los conflictos políticos también pueden afectar el suministro de energía. En estos casos puede estallar una crisis energética que imposibilite el desarrollo sostenible.

Impulso de la seguridad energética

El impulso de la seguridad energética es una responsabilidad del Estado. Los gobernantes deben aplicar medidas que ayuden a garantizar el abastecimiento sustentable, satisfaciendo la demanda de la población.

La regulación energética, en este contexto, resulta imprescindible. Una ley de energía puede brindar incentivos para la adopción de fuentes renovables: así se privilegia el uso de alguna energía limpia.

Regular los mercados energéticos también es importante. Si los precios de la energía aumentan en exceso y el recurso se vuelve inaccesible, no hay seguridad energética posible.

Como ya señalamos, estas problemáticas no competen solamente a los Estados nacionales. La comunidad global toma parte del asunto a través de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de otras asociaciones.

Más en: ONU

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Cómo citar este artículo Publicado por Julián Pérez Porto, el 15 de diciembre de 2023. Seguridad energética - Qué es, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/seguridad-energetica/
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