Definición de

Economía verde

Economía verde es la denominación que recibe una modalidad, política o sistema que busca el progreso social y económico a partir del desarrollo sostenible. Apunta a lograr la equidad comunitaria, la armonía medioambiental y el bienestar de la sociedad sin derrochar recursos, promoviendo el consumo responsable, incentivando la creación de empleos verdes, propiciando la eficiencia energética, garantizando la conservación de la biodiversidad e impulsando la concientización colectiva y un cambio de hábitos en la población para que la huella de carbono sea la mínima posible.

También la economía circular, la gestión de residuos, el tipo de inversión socialmente responsable y la agroecología contribuyen a instalar y expandir el modelo de economía verde.

Desarrollo sostenible

La economía verde pretende un progreso social equitativo y ecológicamente responsable que no implique degradaciones del medioambiente y contemple inversiones públicas y acciones del sector privado enmarcadas en el desarrollo sostenible.

Si tienes solo unos segundos, lee estos puntos claves:
  • Promoción de una bioeconomía centrada en la gestión sostenible de recursos renovables para generar servicios y productos.
  • Transición hacia energías alternativas, particularmente la solar y la eólica, para minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Implementación de una movilidad sostenible, con un aumento de vehículos eléctricos y un transporte público ecológico.
  • Tratamiento y manipulación de desechos, con énfasis en la reducción de residuos y el reciclaje, para proteger el medio ambiente y extender la vida útil de materiales existentes.
  • Fomento de la agricultura sostenible, incluyendo la agroecología y la agricultura orgánica, para promover un consumo responsable y sistemas de producción que respeten los recursos naturales y sean económicamente viables.

Elementos clave de la economía verde

Además de las cuestiones, tareas y prácticas citadas líneas arriba existen muchos otros elementos clave de la economía verde.

Entre los conceptos centrales a motorizar a escala internacional a fin de instaurar, sostener y profundizar la modalidad llamada economía verde adquieren relevancia la bioeconomía (estilo de producción que apuesta a la transformación, gestión o aprovechamiento sustentable de recursos renovables – naturales, biológicos – para generar servicios y productos) y la transición energética. Esta última expresión alude a un proceso de transformación del modo de producir, distribuir y consumir energía en pos de minimizar el porcentaje de emisiones de gases de efecto invernadero.

Resulta necesario y beneficioso a nivel global ir facilitando el acceso masivo a las energías alternativas. Si bien va en aumento el interés general y la inversión en proyectos de energías renovables, todavía queda por delante un arduo trabajo para popularizar y volver más accesible tanto a la energía solar como a la energía eólica, por ejemplo.

De igual manera, es preciso mutar hacia una movilidad sostenible que se alimente de un cada vez mayor número de vehículos eléctricos en circulación y de un sistema de transporte público ecológico.

Otro aspecto que hay que contemplar a gran y pequeña escala es la manipulación y el tratamiento de los desechos. Para lograr un planeta más cuidado, vital, agradable y sano en el cual todos los seres vivos tengan una óptima calidad de vida es indispensable conseguir una considerable reducción de residuos y posicionar o revalorizar al reciclaje como solución efectiva, sencilla, económica y cotidiana para el ahorro de recursos, la preservación del medioambiente y la reutilización o la extensión de la vida útil de ciertos materiales.

Movilidad sostenible

La movilidad sostenible, lograda a partir del uso masivo de vehículos eléctricos y transportes públicos ecológicos, contribuye a reducir los niveles de contaminación ambiental.

No menos destacado es el papel de la agricultura sostenible en el contexto de una economía verde: la agroecología (modelo que aboga por sistemas productivos y de consumo que, más allá de resultar viables en materia económica, sean sostenibles y justos a nivel social) y la agricultura orgánica (basada en métodos de cultivo y tratamiento del suelo naturales y ecológicos libres de productos químicos y priorizando el cuidado y respeto hacia los recursos, los cultivos y los consumidores) son ideales dentro de una realidad marcada por la sustentabilidad, el consumo responsable, los negocios sostenibles y los productos ecológicos.

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Regulaciones y políticas

Las certificaciones ecológicas, los llamados impuestos verdes, los acuerdos internacionales y las normativas ambientales le dan a la economía verde un respaldo regulatorio.

Es constructivo que se aliente y exista en la práctica el financiamiento verde destinado a planes e iniciativas orientados al cumplimiento de metas ecológicas y que beneficien al desarrollo sostenible. Al respecto hay que resaltar que los bonos verdes nacieron, en exclusiva, para solventar o  refinanciar  proyectos que conlleven un impacto ambiental de carácter positivo.

Resulta trascendente, asimismo, instruirse en relación a qué y cómo son los créditos de carbono. Se trata, tal como se advierte al buscar información sobre ellos, de un instrumento o mecanismo de alcance internacional que posibilita a naciones y empresas poder compensar el grado de emisiones contaminantes provocadas por realizar una determinada actividad.

Por supuesto, también es importante que cada Estado lleve adelante políticas de eficiencia energética y tenga una política ambiental sólida y ejemplar. Es ideal, incluso, que toda administración pública trabaje con compromiso y responsabilidad en una planificación territorial sostenible.

Construcciones ecológicas

Los edificios verdes son sustentables, se embellecen con jardines verticales o muros vivos, poseen buenos aislamientos térmicos y resultan respetuosos con el entorno natural.

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Desafíos y oportunidades en materia de economía verde

Constantemente van surgiendo desafíos y apareciendo oportunidades en materia de economía verde y cuidado del medioambiente. En pos de mejoras a mediano y largo plazo hay esfuerzos dirigidos a tareas de forestación, a una transición hacia una economía baja en carbono, a la sostenibilidad urbana y a proyectos de conservación de múltiples especies. Va aumentando además el número de huertos urbanos que favorecen a las economías familiares y propician una alimentación saludable, así como la cantidad de interesados por el estilo de viaje definido como turismo ecológico.

Claro que, simultáneamente a las acciones a favor del planeta, hay que mantener y reforzar las campañas de concientización sobre la necesidad de lograr una convivencia armoniosa con nuestro entorno natural, darle una mayor relevancia a la educación ambiental, promover y apoyar emprendimientos y obras de eco-innovación e incentivar hábitos saludables y respetuosos que beneficien a uno mismo y al resto de los seres vivos.

Sigue en: Ciclo del carbono

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Cómo citar este artículo Publicado por Verónica Gudiña, el 10 de enero de 2024. Economía verde - Qué es, elementos, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/economia-verde/
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