Conducción es la acción y efecto de conducir (llevar, transportar, guiar, dirigir). El término procede del vocablo latino conductĭo y tiene diversas aplicaciones y usos.
La conducción de un vehículo refiere a la acción de hacerlo funcionar de manera controlada. Los conductores tienen que obedecer distintas normas de acuerdo al vehículo (que puede tener motor o no), el lugar y el momento. Por ejemplo: “La conducción segura de un coche implica prestar atención a diversas cuestiones”, “Un hombre fue apresado por su conducción temeraria en pleno centro de la ciudad”.
La mayoría de los países exige que los conductores de vehículos de motor cuenten con una licencia. Para acceder a dicha licencia, es necesario tener una edad mínima que suele ser fijada por la ley y, en ocasiones, también hay que rendir un examen de manejo (que demuestra que la persona tiene los conocimientos necesarios para conducir un vehículo sin poner en riesgo su vida y la de terceros).
Las normativas de conducción varían de acuerdo al vehículo. Mientras que para conducir una bicicleta no se requiere más que respetar las normas de tránsito, las autoridades obligan a utilizar casco para conducir una moto y cinturón de seguridad para conducir un automóvil. Es importante saber que no hay que beber alcohol antes de conducir, ya que afecta los reflejos.
La conducción de electricidad, por otra parte, es la transmisión de la carga eléctrica a través de un cable u otro cuerpo. El concepto se utiliza de modo similar para referirse a la conducción de calor.