Definición de

Dios

Cristiano

Para los cristianos, el trono de Dios se encuentra en el cielo.

Dios es el ser supremo al que las religiones monoteístas consideran como creador del universo. Se trata de una deidad a la que diversas religiones rinden culto y alaban. La palabra proviene del concepto latino deus y se escribe con mayúscula inicial cuando se refiere a la mencionada idea de ser supremo para las religiones como el cristianismo, el judaísmo y el islam, entre otras.

Por lo general, Dios es considerado como omnipresente (está en todas partes), omnipotente (puede hacer todo) y omnisciente (lo sabe todo). De acuerdo con la religión, recibe distintos nombres, como Alá (islam) o Yahvé (judaísmo). Las religiones que creen en un único dios son las monoteístas, opuestas a las politeístas, que creen en una pluralidad de divinidades.

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Tipos de dios

Existen distintos tipos de dios, cuyas características dependen de cada creencia. Los rituales de adoración también varían según el credo, la doctrina o el dogma.

Un dios primordial o creador es aquel que dio origen al universo. También hay dioses elementales o locales, que se limitan a controlar ciertos elementos específicos de la naturaleza o que ejercen su dominio o potestad en áreas determinadas.

Un dios conceptual, en tanto, posibilita la representación de ideas abstractas. Se califica como dios antropomórfico, por otro lado, a la deidad a la que se le atribuye una forma humana, mientras que también hay dioses zoomorfos (con forma de animal) y antropozoomorfos (que combinan las dos formas).

Según el vínculo que establecen con la humanidad, es posible diferenciar entre un dios trascendente (se ubica afuera del mundo físico), un dios inmanente (la divinidad y el universo son lo mismo) o un dios ocioso (creó el universo y se retiró, dejando de intervenir en los asuntos de las personas).

Divinidad

En algunas creencias, se considera que ciertos dioses son infinitos y absolutos.

La visión del cristianismo

El cristianismo comparte con el resto de las religiones abrahámicas la concepción de un dios trascendente e inmanente: es decir, que trasciende a su creación pero también está en ella. A partir de Santo Tomás de Aquino (1225-1274), el cristianismo reconoce que la existencia de Dios no puede comprobarse mediante la razón empírica (o actualmente, a través del método científico), aunque sí por las vías de la filosofía o de la llamada razón natural.

La disciplina que se encarga del estudio de las entidades divinas, en este marco, es la teología. Existen diversas corrientes filosóficas que discuten acerca de la existencia de un dios, como el deísmo (acepta la existencia de un ser supremo, pero no la información supuestamente revelada a través de escrituras o ciertas personas, como la Biblia o el Corán), el agnosticismo (desconoce la existencia de un dios) o el ateísmo (niega o rechaza la existencia de un dios).

Ritual

Los ritos, las ofrendas y las liturgias en honor a los dioses siempre han estado presentes en la historia de la humanidad.

El miedo a no creer en Dios

Muchos filósofos han reflexionado sobre el miedo a no creer en Dios, sobre todo en sociedades monoteístas. Hay personas que se definen como ateas pero que, sin embargo, no descartan que en el futuro cambie su visión. Suele tratarse de individuos que no conciben la posibilidad de que un dios permita que se enfermen gravemente sus amigos y familiares ni que millones de personas mueran de las formas más terribles e injustas. Estos individuos también suelen rechazar que un dios no reaccione frente a violaciones, mutilaciones y torturas y que avale que otros seres vivos estén a merced de los abusos de las decisiones humanas.

No obstante, en los momentos más críticos de la vida, es posible que incluso esos individuos recurran a Dios. Resulta curioso que haya ateos que se esmeren en explicar que la religión es una invención del ser humano para no sentirse solo en los instantes más difíciles y que, por otro lado, no descarten la posibilidad de creer en Dios en un futuro.

Asimismo, algunos hombres y mujeres que se declaran creyentes parecen esforzarse por cumplir apenas con los «requisitos» mínimos para acatar los mandatos religiosos. De este modo, cada domingo de Ramos, por ejemplo, una multitud colma las iglesias para conseguir sus palmas o ramos bendecidos; sin embargo, durante la mayor parte del año, estos mismos templos se encuentran casi vacíos. Una explicación a este fenómeno es el temor a reconocerse «lejos» de Dios, con las consecuencias que eso podría implicar.

El concepto en el lenguaje coloquial

Es interesante mencionar que la idea de dios suele usarse informalmente para nombrar a una persona que se destaca por sus cualidades o aptitudes excepcionales. En estos casos, no se cree que el ser humano en cuestión sea realmente una divinidad, sino que se le reconoce un talento que no es usual y que lo sitúa, en ese sentido, por sobre las demás personas.

Puede decirse que B.B. King fue un «dios del blues» o que Al Pacino es un «dios de la actuación», por señalar algunas posibilidades. Esto no implica que quienes se refieren a ellos de esa forma piensen que son sobrenaturales.

El caso de Diego Armando Maradona, no obstante, es muy particular. El futbolista argentino fallecido en 2020 es venerado por muchos de sus seguidores, algunos de los cuales incluso se congregan en una autodenominada Iglesia Maradoniana. Así, las fronteras entre el dios y el hombre se vuelven difusas.

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Cómo citar este artículo Publicado por Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Actualizado el 20 de abril de 2026. Dios - Qué es, definición, tipos y en el lenguaje coloquial. Disponible en https://definicion.de/dios/
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