Los mecanismos de defensa son mecanismos psicológicos no razonados, a través de los cuales una persona reduce las consecuencias de un acontecimiento estresante para seguir funcionando con normalidad.

Mecanismo de defensaLos modelos de comportamiento que componen la psiquis humana están formados por distintas fuerzas, que son las características genéticas, las características instintivas que residen en el inconsciente y los factores de desarrollo.

Por lo general, los individuos mantienen un balance equilibrado entre estas fuerzas. En las ocasiones en que eso no ocurre, las fuerzas se ajustan mediante los mecanismos de defensa.

Se trata, por lo tanto, de comportamientos inconscientes que permiten al sujeto vencer o evitar frustraciones, angustias y amenazas.

Entre los mecanismos de defensa, se encuentran la sublimación (el impulso es canalizado a una nueva y más aceptable salida), el desplazamiento (el sentimiento conectado a una persona o hecho en particular es separado y relacionado a otra persona o hecho), la formación reactiva (permite prevenir la aparición de un pensamiento doloroso o controvertido, al ser reemplazado por otro), la negación (cuando el individuo trata factores obvios de la realidad como si no existieran), la proyección (los sentimientos o ideas dolorosas son proyectadas hacia otras personas o cosas que el individuo siente ajenas) y la represión (el inconsciente hace olvidar eventos o pensamientos que serían dolorosos si accedieran al pensamiento consciente).

Cuando los mecanismos de defensa no son suficientes para equilibrar la situación, puede aparecer el estrés y las respuestas neuróticas como la ansiedad o la depresión. En los casos más graves, existe la posibilidad del surgimiento de trastornos delirantes y que el afectado cometa suicidio.