Definición de

Afinidad electrónica

Tabla periódica

A medida que uno se desplaza por la tabla periódica es posible observar las variaciones que va evidenciando la afinidad electrónica de los distintos elementos presentes.

Afinidad electrónica es la expresión que utilizan los expertos en Química para dar cuenta de la energía que se libera cada vez que un átomo que se encuentra neutro y en estado gaseoso acepta, al menos, un electrón y queda conformado gracias a ello un ion de carácter mononegativo.

Este proceso, también conocido como electroafinidad, es esencial para poder comprender el comportamiento químico de los elementos que forman parte de la tabla periódica. Al respecto, es importante señalar que este fenómeno, que puede ser exotérmico o endotérmico, no se desarrolla de manera idéntica en todos los casos porque cada elemento químico tiene sus particularidades. Como consecuencia, hay valores tanto positivos como negativos en cuanto a la afinidad electrónica.

Hay que tener en cuenta, asimismo, que se incrementa la afinidad electrónica (AE) en caso de crecimiento del número atómico, no alcanza suficiente potencia el efecto pantalla o disminuyen las dimensiones del átomo. Tal como ocurre en el caso de la electronegatividad (la propiedad que se concibe como equivalente de la afinidad electrónica tomando en consideración un átomo aislado), se observa que en orientación izquierda-derecha y desde abajo en línea ascendente, la afinidad electrónica va aumentando.

Si tienes poco tiempo, revisa el índice o el resumen con los puntos clave.

Aplicaciones y alcances de la afinidad electrónica

La afinidad electrónica tiene aplicaciones en varias disciplinas y áreas científicas, consiguiendo un alcance amplio y usos diversos.

En el campo de la Química, concretamente, es necesaria para descubrir la interacción de los átomos y de qué modo se va formando un enlace químico.

Instruirse al respecto es clave para identificar y analizar una reacción química, para progresar en el dominio de fuerzas intermoleculares e incorporar nociones enriquecedoras en cuanto a la estructura de un compuesto. Cuando la afinidad electrónica es elevada, dicen los estudiosos en el tema, el átomo suele ser más propenso a la admisión de electrones, tendiendo a constituir compuestos de índole estable. En cambio, una afinidad electrónica de bajo valor absoluto deja a los átomos más expuestos a la pérdida de electrones, generándose en ese marco un compuesto iónico. En este sentido, al querer determinar la disposición de un átomo para formar un enlace iónico o un enlace covalente resulta indispensable poner el foco en la afinidad electrónica.

La electroafinidad suele acompañar la variación evidenciada por la denominada energía de ionización: cuando ésta es baja y el átomo cede entonces con facilidad un electrón, también es escasa la afinidad electrónica y viceversa, es decir, si hay mucha energía de ionización (ganando electrones en vez de perderlos) será, también, alta la afinidad electrónica.

Afinidad electrónica

Electroafinidad o afinidad electrónica es el caudal de energía que termina liberando un átomo que está en fase gaseosa y aislado en el proceso de formación de un ion.

Es interesante saber que, de centrar la atención en un grupo, queda al descubierto que, a medida que se desciende, menor es la afinidad electrónica pero mayor es el radio atómico. En un periodo, el avance se traduce en una disminución del radio atómico y, en este escenario en el cual la atracción de electrones adquiere cada vez más fuerza, sube la afinidad electrónica a medida que nos desplazamos dentro del periodo.

A juzgar por investigaciones recientes y hallazgos, la afinidad electrónica va ganando relevancia dentro de la química inorgánica (a la hora de crear moléculas dotadas de propiedades puntuales y sintetizar compuestos orgánicos), la física cuántica y la innovación tecnológica. Tampoco se puede minimizar la trascendencia que consigue este proceso en proyectos de fabricación de materiales semiconductores o en la elaboración de fármacos cada vez más efectivos.

Tabla periódica y electroafinidad

Al aprender a interpretar y a entender en qué consiste la tabla periódica de los elementos y qué valor o significado posee cada uno de los datos plasmados en ella resulta más sencillo el proceso de comprensión e identificación de la importancia y los rasgos distintivos de la afinidad electrónica.

Tal como adelantamos líneas arriba, son notorias y claras las variaciones que va presentando la AE en periodos y grupos.

Partiendo desde la izquierda en un periodo y avanzando hacia la derecha, como va decreciendo el tamaño de los átomos y sube la carga nuclear efectiva, los electrones son atraídos con más fuerza hacia el núcleo, aumentando en este marco la afinidad electrónica.

Aplicaciones de la afinidad electrónica

La afinidad electrónica es útil en los campos de la innovación tecnológica, la química inorgánica y la física cuántica, entre otras áreas. Se toma en cuenta, por ejemplo, para desarrollar fármacos y materiales con propiedades semiconductoras.

Cuando, al recorrer un grupo, va en descenso el punto de interés se encuentran elementos con átomos de cada vez más tamaño y menos atracción de electrones hacia los núcleos: en este panorama, la afinidad electrónica baja.

Dado que es complicada la medición de esta variable y que hay diversos factores que influyen en ella, no es posible (al menos por el momento) conocer con exactitud la afinidad electrónica de cada uno de los elementos químicos distribuidos en la tabla periódica. Se ha determinado, por compartir referencias específicas, que los metales presentan una afinidad electrónica más alta en comparación a la de los no metales.

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Cómo citar este artículo Verónica GudiñaPublicado por Verónica Gudiña, el 19 de febrero de 2024. Afinidad electrónica - Qué es, aplicaciones, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/afinidad-electronica/
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